No desperdicies tu dinero en un sitio web

Pros y contras de un sitio web:

Pros Contras
Un sitio web se puede convertir en un vendedor de tiempo completo.
Es una inversión continua que tu negocio debe poder solventar.
Brinda formalidad a tu negocio.
Debes dedicar tiempo para atender a los leads o contratar a alguien para realizar esta tarea.
Aumenta tus probabilidades de aparecer en las búsquedas de Internet.
Necesitas un proyecto de negocio correctamente diseñado, y presentable ante los clientes.
Ofrece información relevante a tus clientes potenciales.
Todo lo que pongas en tu sitio debe ser contenido de calidad, o afectará negativamente a tu negocio.
Obtén más visibilidad vinculando tu sitio web con tus redes sociales.
Un sitio web mal diseñado espanta a los clientes, por lo que tu diseño debe adaptarse al gusto y usabilidad de tus usuarios.
Anuncia promociones y novedades en un espacio propio, sin pagar altas cuotas.
Publica testimonios de clientes que agradecen tu buen producto o servicio.
Observa los reportes de resultados, y conoce lo que a tus clientes les agrada.
Haz encuestas y conoce la opinión de tus clientes y/o clientes potenciales.
Haz los cambios necesarios, en el momento necesario.
Convierte tu sitio web en una alternativa a la publicidad invasiva, atrayendo clientes verdaderamente interesados en tu oferta.

Entonces, ¿es un sitio web un desperdicio de dinero?

Yo diría que la respuesta a esta pregunta es relativa. Cada negocio es diferente, cada persona es diferente, y cada cliente es diferente. Si tu negocio no tiene fondos para invertir, no tienes tiempo para observar los resultados de tu web, o piensas hacerte de un sitio solo porque escuchaste que ayuda a tu negocio; respira, y piénsatelo un poco más.

Como leíste en los contras de un sitio web, el no hacerlo con esfuerzo y calidad resulta contraproducente, por lo que, si quieres lanzar tu web a Internet, debes planificarlo con paciencia y dedicación.

¿Es posible hacer un sitio web por cuenta propia?

Sí que lo es, sin lugar a dudas. Aunque es importante tener algunos detalles en cuenta para no caer en errores garrafales:

  1. Asegúrate de tener tu propio dominio. En Internet hay muchas ofertas que incluyen un dominio gratuito. ¡Sálvese el que lee este artículo! Un dominio gratuito implica estar bajo el nombre de otro, atraer tráfico para otro, y presentarte ante tus clientes como un empleado o relacionado con aquel a quien pertenece ese dominio. Para ser original y transmitir formalidad a tu negocio, necesitas un dominio personalizado.
  2. Contrata tu propio hosting. Aunque haya gestores de contenido como WordPress que te ofrecen un hosting incluido al diseñar tu sitio web, siempre será mejor contratar un hosting personal. Te recomiendo los planes de hosting compartido de Namecheap.
  3. Si vas a comenzar desde cero, utiliza una plantilla prediseñada. Al utilizar WordPress podrás acceder a un montón de temas que ofrecen sitios previamente construidos, que harán tu trabajo mucho más rápido y menos tedioso. Además, podrás diseñar tu sitio web casi como profesional, sin tener experiencia previa.
  4. Diseña, no adornes. Un aspecto fundamental del diseño web es poner siempre la utilidad sobre la belleza. No todo lo que se ve bonito vende, así que no olvides poner textos persuasivos en tu web, y adaptar el diseño a los textos, no al revés. Si tu diseño es atractivo, pero modesto, las personas leerán y comprenderán tu oferta. Después de todo, lo que nos interesa es vender, no crear una obra de arte. 

También puede suceder que te des cuenta de lo complicado que es hacer un sitio web para quien no lo ha hecho antes, así que puedes contar conmigo (para eso es este blog, ¿no?). Si aún no estás seguro de lo que vas a hacer, te animo a evaluar qué tan irresistible es tu oferta, aquí abajo. ¿Te gustaría saber? 

¡Que tengas mucho éxito!